OBISPO Y ACOMPAÑANTE ESPIRITUAL

"Una Iglesia Sencilla, al Servicio de los Pequeños"

ACOMPAÑAMIENTO
Y SENTIDO

Nadie debería transitar las crisis en soledad. Te ofrezco un espacio seguro y sagrado para buscar a Dios, tomar decisiones cruciales y resolver los conflictos existenciales que hoy te pesan. Juntos, a través de la escucha y el discernimiento, reescribiremos tu historia para que recuperes la paz, el propósito y tu pleno desarrollo humano.

SACRAMENTOS SIN BARRERAS

Ponemos los tesoros de la tradición litúrgica al servicio de tu vida, sin intermediarios ni exigencias excluyentes. Porque el amor de Dios no conoce fronteras, te acompaño a santificar tus momentos más importantes a través de Bautismos, Matrimonios, bendiciones de espacios y proyectos, o memorias familiares en el calor del hogar. Un espacio donde siempre eres bienvenido.

COMUNIDADES 
DE HOGAR

La fe no se vive en aislamiento. Impulsamos pequeños grupos que se reúnen en casas para orar, leer la Palabra y sostenerse mutuamente en los desafíos cotidianos. Practicamos la comensalía: el arte de compartir la mesa y la vida. Espacios seguros de escucha donde encontramos salidas a los problemas comunes y nos organizamos para hacer del mundo un lugar más habitable, fraterno y justo.

QUIÉN SOY

UNA VOCACIÓN AL SERVICIO DE LOS SENCILLOS

Soy Obispo de la Comunión Anglicana Libre Internacional. Concibo mi ministerio como una vocación de servicio caminante y cercano. Nuestra Iglesia es plenamente independiente: custodiamos con fidelidad la riqueza de la antigua tradición litúrgica, con sucesión apostólica y sacramentos válidos, pero vividos en total libertad institucional (no pertenecemos a la Iglesia Católica Romana ni a la Comunión Anglicana de Canterbury). Esta independencia es la que nos permite ser una comunidad de puertas abiertas, libre de burocracias, donde el centro siempre es el ser humano y su búsqueda de Dios.

PRESENCIA INSITUCIONAL, PASTORAL E ITINERANTE

En Argentina, este caminar se encarna a través del Centro Cristiano Internacional ANAWIN, Iglesia inscripta legalmente en el Registro Nacional de Cultos de la República Argentina (Fichero N° 6275), lo que respalda institucionalmente cada una de nuestras celebraciones. Mi ministerio tiene su base espiritual en el Oratorio "Don Pedro Casaldáliga y Presbítero Ramón Manrique", pero su naturaleza es esencialmente itinerante. En Mendoza, nuestra comunidad crece en los departamentos de Guaymallén, Maipú, Godoy Cruz, San Martín y Rivadavia. No esperamos en un templo de piedra; salimos al encuentro de las personas en sus barrios, en sus casas y en la sagrada cotidianidad de sus vidas.

QUÉ CELEBRO Y ACOMPAÑO

ACOMPAÑAMIENTO
ESPIRITUAL

Un espacio sagrado de escucha y discernimiento para crecer en la fe. Acompaño procesos de crisis, duelos, decisiones vitales y la sanación de heridas eclesiales.

COMUNIDAD
DEL
CORAZÓN

Una vez por semana nos detenemos quince minutos, en línea, para escuchar el silencio y dejar que Dios habite el centro. Comunidad abierta a todos. Solo hace falta un rincón tranquilo.

COMUNIDADES
DE
HOGAR

Grupos pequeños que sostienen la fe en lo cotidiano: la mesa compartida, la Palabra abierta, la vida que se conversa. Al modo de los primeros cristianos.
Si vivís en Guaymallén, Maipú, Godoy Cruz, San Martín o Rivadavia, escribime y te conecto con la comunidad más cercana.

SACRAMENTOS 
Y CELEBRACIONES

Acerco la vida sacramental a tu vida concreta: Eucaristías en el calor de la mesa familiar, bautismos, confirmaciones, matrimonios y bendiciones de uniones, unción de enfermos, exequias y memorias agradecidas por nuestros fieles difuntos.
Sin condiciones previas. Con la dignidad y el cuidado que cada momento merece.

BENDICIONES 
Y
RITOS DE PASAJE

Bendigo hogares, proyectos, embarazos, comercios, vehículos, los comienzos y las reanudaciones.
Y damos palabra y gesto a los pasajes que la vida pide honrar y la pastoral habitual no nombra: cumplir cincuenta, sesenta, setenta años; despedir a un hijo o hija que emigra; cerrar una etapa, soltar un proyecto, atravesar una pérdida que no tiene rito.

LA IGLESIA SE HACE VIDA

UNA IGLESIA QUE SE HACE EN LO PEQUEÑO

Pensamos la Iglesia como comunidad de comunidades. No nos interesan las grandes estructuras sino los vínculos reales: grupos pequeños donde la gente se conoce por su nombre, se cuida, reza junta, y donde la fe se hace vida concreta en la mesa compartida, la Palabra abierta y el cuidado mutuo.
Al modo de los primeros cristianos.

MINISTERIO
CON ROSTRO
HUMANO

Apostamos por una Iglesia que refleje la diversidad de Dios sin poner condiciones. Creemos en una fe encarnada, donde quienes pastoreamos vivimos la misma realidad que el pueblo. En nuestro caso, el ministerio episcopal se teje en pareja: junto a mi esposa Mónica Persia, Diácono de la Iglesia, hacemos del servicio a los pequeños nuestra vocación diaria, transformando el seguimiento de Cristo en un trabajo social y comunitario con rostro humano.

LAS COMUNIDADES
HOGAR

Comunidad de Hogar de Colonia Molina
En esta zona rural y humilde de Guaymallén, nos reunimos con vecinos y vecinas para compartir la Palabra, la oración y la mesa. Una comunidad pequeña que sostiene la fe en lo cotidiano, al ritmo de la tierra y del trabajo.
Comunidad de Hogar de Beltrán
En Beltrán, departamento de Maipú, otra comunidad de hogar reúne a familias trabajadoras en torno a la Palabra y la celebración. Un espacio donde la fe se vive en el barrio, con los nombres y las historias de quienes lo habitan.
Si vivís cerca de alguna de estas comunidades, o querés saber si hay grupos en otras zonas, escribime.

¡CONVERSEMOS!

Para acompañamiento espiritual, una celebración, una bendición, sumarte a la Comunidad del Corazón, o simplemente para conocernos.

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